Quiero una respuesta...
"Hay muchas cosas que no entiendo todavía, pero estoy tratando de comprenderlas. Necesito tiempo. No tengo la más remota idea de dónde estaré llegado ese momento. Por eso no puedo decirte palabras bonitas prometiéndote o pidiéndote nada. Todavía nos conocemos poco. Pero si me das tiempo, haré lo imposible, para que podamos conocernos mejor. Quiero volver a verte y hablar contigo... Es probable que tú y yo nos necesitemos más el uno al otro de lo que suponíamos. Y que, debido a esto, nuestra relación haya dado un rodeo, que, en cierto sentido, se haya torcido. Quizá no tendría que haber hecho lo que hice. Pero no podía actuar de otro modo. Y la intimidad y el cariño que sentí hacia tí en aquel momento no los había experimentado nunca antes. Quiero una respuesta. La necesito".
Aprendí que el tiempo puede ser nuestro mejor aliado, o nuestro peor enemigo... esperar que las respuestas lleguen, requiere de pasciencia y de dejar que las cosas se acomoden en el lugar y en el tiempo correcto. Nada mas queda esperar..
ResponderEliminar(Nose si te sirva, pero fue lo que me nacio cuando lei tu esntrada)
Saludos!
Podría(mos) sentarme(nos) a esperar que el tiempo nos de razones.
ResponderEliminarNo, no estoy dispuesto.
Consuelo, es cierto, el tiempo no siempre es nuestro mejor aliado y yo soy impaciente, también pienso que hay hechos que no vale la pena esperar una respuesta o las razones de por que sucedieron de determinada forma, simplemente sucedieron y nada mas....
ResponderEliminarCariños...nos escribimos...
Manuel, es cierto...el tiempo nunca a estado de nuestro lado...y ya nadie quiere esperar...te he extrañado...un beso...
ResponderEliminar