jueves, 18 de noviembre de 2010

Contra el viento del norte...

"Querida Emmi:
¿Has notado que no sabemos absolutamente nada el uno
del otro? Creamos personajes virtuales, confeccionamos
irreales retratos robot el uno del otro. Formulamos preguntas
cuyo atractivo reside en que quedan sin respuesta.
Pues sí, nos dedicamos a despertar la curiosidad del otro
y a seguir alimentándola al no satisfacerla de manera definitiva.
Intentamos leer entre líneas, entre palabras, y
pronto entre letras tal vez. Hacemos grandes esfuerzos
por juzgar bien al otro. Y al mismo tiempo nos preocupamos
de no desvelar nada importante de nosotros mismos.
¿Qué quiere decir «nada importante»? Nada de nada, aún
no hemos contado nada de nuestras vidas, nada de lo que
constituye la vida cotidiana, de lo que podría ser importante
para alguno de los dos.
Nos comunicamos en el vacío. Hemos tenido la gentileza
de confesar a qué actividad profesional nos dedicamos.
Tú en teoría me harías una bonita página web y yo, a
cambio y en la práctica, la someto a (malos) psicogramas
lingüísticos. Eso es todo. Sabemos por una deplorable revista
que vivimos en la misma gran ciudad. ¿Y qué más?
Nada. No hay ninguna otra persona a nuestro alrededor.
No vivimos en ninguna parte. No tenemos edad. No
tenemos rostro. No hacemos distinción entre el día y la
noche. No vivimos en ninguna época. Lo único que tenemos
son nuestras dos pantallas, cada cual de manera estricta
y secreta por su cuenta, y compartimos una afición:
nos interesamos por una persona absolutamente desconocida.
¡Bravo!
Por lo que a mí respecta —y aquí llego a mi confesión—,
me interesas muchísimo, querida Emmi. La verdad no sé
por qué, pero sí sé que se debe a algún motivo especial.
Y también sé lo absurdo que es este interés. No resistiría
un encuentro, no importa tu aspecto, tu edad, cuánto del
considerable encanto de tus mensajes pudiera traerse a
una posible cita, y cuánta de la gracia con la que escribes
tengas también en las cuerdas vocales, en las comisuras de
la boca y en las aletas de la nariz. Sospecho que este «tremendo
interés» se alimenta única y exclusivamente de la
bandeja de entrada. Es probable que todo intento de dejarlo
salir de allí fracase de modo lastimoso.
Ahora mi pregunta clave, querida Emmi: ¿sigues queriendo
que te escriba mensajes? (Esta vez me harías un gran
favor si me dieses una respuesta clara.)
Muchos, muchos saludos,
Leo"

Contra el viento del norte/Daniel Glattauer

viernes, 22 de octubre de 2010

Monotonía...

En el pequeño cubículo, con todos los elementos fríamente ordenados, nada fuera de lugar, me proponía a comenzar una nueva jornada laboral. Sin el entusiasmo de semanas anteriores, cuando inicié esta aventura, es más, ya casi cayendo en la monotonía de todos mis trabajos anteriores. Lo noté al mirar mis zapatos, no me dí el tiempo, ni el trabajo de combinarlos con mi traje, total ¿qué más da? aquí nadie va a detenerse en ese detalle, es más, ni siquiera pueden mirar mis pies.

De todas formas, fue lo primero que encontré, en el caos mayúsculo de tu mundo, a pesar del tiempo, todavía no consigo robarte un milímetro, donde encontrar algo familiar y descansar. Todavía guardo mi ropa en la mochila y no voy a modificar ese hábito, es mejor así, "siempre listo para partir", sin embargo, parece que los zapatos se desplazan sigilosamente en las noches, ya que nunca los encuentro en el bolsillo derecho, siempre termino encontrando uno en el balcón y el otro entre tus libros, junto a la ventana de tu "salón luminoso" donde permaneces horas y horas leyendo. No logro comprender por qué siempre están separados, ni mucho menos por que misteriosa razón el bolsillo derecho está vacío cada vez que necesito usarlos.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Ojos de niña...

Lo que algún día tuvo comienzo,
tendrá fin

somos lluvias en un río de abril..


Cuando retorna el invierno, así inesperadamente con su viento frío y oscuridad, sólo puedo confiar en que pasará... que sólo es una pequeña mueca, el último suspiro... antes de la partida.
A pesar de esto, es inevitable que todo empieze nuevamente, el frío, el miedo , el dolor... se reúnen y forman esta nebulosa eterna que me acompaña y me transforma en un ser inerte.


Cuando no estés,
me harás florecer,
en tu recuerdo y seré, seré...




Recuerdo la briza suave de septiembre en el norte de Chile, aquellos años en que todo se veía a travez del cristal de la inocencia, el cielo era más azul entonces y yo amaba el sol, amaba caminar y sentir la brisa y el calor, las flores naciendo y regalando sus aromas y colores.



En las mañanas el sol inundaba mi cama, irrumpia con toda su luminosidad llenandolo todo con su presencia. El sonido del río a lo lejos, el viento, la montaña imponente frente a mi ventana, donde observaba el nacimiento del día, con mis ojos de niña...

Cuánto camino
hicieron mis pasos, aquí
hoy soy solo los abrazos que dí...


Letra Canción: Amar y dejar partir (Pedro Aznar)

viernes, 1 de octubre de 2010

Chai, jengibre, calamaro...

Soy vulnerable a tu lado más amable....
soy carcelero de tu lado más grosero,
soy el soldado de tu lado más malvado,
el arquitecto de tus lados incorrectos...

con un té chai entre las manos, trago la amargura mezclada con el sabor al clavo de olor y jengibre, siento que en unas horas más ya estaré pensando en otra cosa y este momento habrá pasado, a pesar de lo mucho que me gusta el té, hace tiempo que no me detenía a oler uno, así tranquilamente, cerquita de mi cara, miel y canela, los aromas que prevalecen...

soy propietario de tu lado más caliente,
soy dirigente de tu parte más urgente,
soy artesano de tu lado mas humano,
y comandante de tu parte de adelante...




escucho música por fin, no quería tomar los discos, ni alterar el orden imperturbable de ese mueble petrificado, que se quedó así desde ese día de enero...[ahora estoy sitiendo mas fuerte el jengibre], elijo algunos instintivamente, serán los primeros, los que parten hoy al trueke organizado por las brujas...

porque quiero dormir y soñar con ella,
mientras por afuera, pasan los aviones,
no quiero que se termine,
no quiero que me abandones...

respiro profundo..., el último sorbo, al fin los encuentro!!, están aquí todavía, junto con otros que atesoraba...estoy viva aún, vuelvo a escuchar música.., vuelvo a beber té...

no te preocupes paloma,
no hay pajaros en el nido
dos ilusiones se irán a volar,
pero otras dos han venido...

martes, 22 de junio de 2010

El segundo del retorno


En la noche más larga, al sur del mundo,
el tiempo se detiene...

se congela con el frío gélido de las montañas...

En la noche mas larga del mundo,
susurro tu nombre desde lo alto,
te llamo, te convoco...
como a un espiritu lejano,
con un grito desgarrado
que finalmente, se convierte en un leve lamento;
al ser transportado en esta noche eterna.

La oscuridad, la soledad, se confabulan
para convertir el rito de cada año,
en un segundo eterno,
el segundo del retorno...

Vuelvo a caminar hacia el santuario,
a pies descalzos, hasta llegar a la fuente,
allí, despojada de todo
me sumerjo en las aguas profundas
en el abismo.

En la profundidad,
revivo nuevamente ese instante:
tus manos en mis caderas
el calor de tu cuerpo
el brillo del deseo en tus ojos
el instante mágico...

...el segundo del retorno

martes, 2 de marzo de 2010

La tormenta de arena...


"Y tú en verdad la atravesarás, claro está. La violenta tormenta de arena. La tormenta de arena metafísica y simbólica. Pero por más metafísica y simbólica que sea, te rasgará cruelmente la carne como si de mil cuchillas se tratase. Muchas personas han derramado allí su sangre y tú, asimismo, derramarás allí la tuya. Sangre caliente y roja. Y esa sangre se verterá en tus manos. Tu sangre y, también, la sangre de los demás.
Y cuando la tormenta de arena haya pasado, tú no comprenderás como has logrado cruzarla con vida. ¡No! Ni siquiera estarás seguro de que la tormenta haya cesado de verdad. Pero una cosa si quedará clara. Y es que la persona que surja de la tormente no será la misma persona que penetró en ella. Y ahí estriba el significado de la tormenta de arena"

Kafka en la orilla
Haruki Murakami

domingo, 17 de enero de 2010

lunes, 4 de enero de 2010

Como vai você...???

Como vai você...??? fueron los primeros acordes del 2010, como manifestó una amiga en sus saludos para este año, "ojalá empiecen el año escuchando buena música" fue parte de los temas que seleccioné para pasar los últimos minutos de 2009 y los primeros del 2010.
Después de un año, duro, complicado y también de muchos cambios... decidí pasarlo por primera vez sola, si bien el año pasado lo había pasado acompañada, ahora me doy cuenta que esa compañia era un vacío gigante en mi vida, y los últimos años los había vivido así... sola pero en compañía.
Por eso, esta celebración fue diferente, en mi casa, en mi espacio, con la ropa que queria vestir, escuchando la música que me agrada, comiendo y bebiendo lo que me daba la gana y con el corazón lleno de ese calorcito que sólo te da la felicidad de amar y ser amada, aunque estemos a muchos kilometros de distancia....

"Não deixe tanta vida pra depois
Eu só preciso saber como vai você"