martes, 23 de agosto de 2011

El espejo


"Esta mano se vuelve luminosa y fuerte. Cuando detienes el mundo, si has tenido el poder de parar, tienes el poder de salvar. Cuando te paro, detengo tu miedo, porque me agredes porque tienes miedo. Todos los seres humanos, todos los seres vivos, viven en el miedo, hasta que no han encontrado la consciencia. Yo detengo el miedo y te protejo. Es lo contrario. Tengo miedo de la oscuridad. Yo te protejo. Tengo miedo de la soledad. Yo te protejo. Tengo miedo de la enfermedad. Yo te protejo. Tengo miedo de la miseria, de la impotencia, de jamás realizarme. Detengo todos los miedos, mis miedos, pero no los paro cortando, sino porque te puedo proteger ¿como te puedo proteger? Por la Conciencia. Ella te dice: “yo tengo todo para protegerte. Si tienes miedo de morir, yo te protejo, porque yo conozco la eternidad, tengo el secreto” Confía en tu Conciencia, ella te protege siempre, es tu ángel de la guarda, la que protege el mundo y la que te protege. Trata de descubrir este sentimiento. Yo te pacifico, yo te bendigo. Puedes bendecir, bendecir significa cuidar, detener el miedo, proteger. Yo te transmito la divinidad, te bendigo, te transmito la verdad, la ley, te bendigo.

Esta mano da la tranquilidad, ahora. A todas las personas que están en un nivel más bajo de conciencia, yo los detengo y los elevo de nivel. Esta posición es un ser impersonal, es un sello, y a todas las multitudes que están en un nivel mas bajo, este ser los bendice y los eleva de nivel porque los ha mirado así. Calma la multitud, calma el elefante furioso y bendícele, como una luz. Se dice que este gesto lo invento Buda cuando un elefante fue a atacarlo, y de cada dedo salió un tigre, y así ha calmado al elefante, lo ha bendecido, le ha dado lo que necesitaba, la tranquilidad, lo ha puesto frente a la verdad, y ¿que es el elefante? es nuestro ego. Cuando tenemos momentos de furia, que son momentos de miedo, yo te calmo, y te bendigo."

Alejandro Jodorowsky

http://planocreativo.wordpress.com/2011/08/22/el-pensamiento-magico-35-%E2%80%93-ensenanzas-de-dona-magdalena-25/


sábado, 20 de agosto de 2011

Pequeño jardín...

Fui parte de un jardín , hermoso, armonioso y entrañable, cuidaba de el un hombre, de manos pequeñas pero fuertes, ojos transparentes -diría que tristes-, pero llenos de bondad. Sucumbí a sus cuidados, a sus atenciones y por sobre todo a sus palabras. Cada día dedicaba unos minutos a acompañarme y a hablarme de la vida y de su vida. Entre sus cosas siempre había espacio para un libro y para la lectura, un día leyó para mí lo siguiente:



"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca, se entreabriera...

... Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca, y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre si, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene como un perfume viejo y un silencio.

Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo, mientras nos besamos como si tuvieramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua."


En ese instante, sus ojos brillaban más aún, su voz era firme y enamorada, y yo temblaba y un frío me recorría entera, no podía dejar de mirarlo.

No sé que sucedió, pero con el tiempo dejó, poco a poco, de visitar el jardín y cuando me visitaba ya no era el mismo, su rostro reflejaba cada día más tristeza, su ausencia me empezó a afectar y comencé a deteriorar, mi color se apagó, y mis pétalos se marchitaron de uno en uno, fueron cayendo y empecé a morir...

Ya no estoy en el jardín, él nunca más volvió...












jueves, 18 de agosto de 2011

Autorretrato de collar de espinas y colibrí


Después de un largo tiempo de ausencia, vuelvo a retomar el ritmo de mi vida. Todo este periodo ha sido un devenir de numerosas emociones, pena, rabia, abandono, angustia y nuevamente esperanza. Es difícil entender en algunas ocasiones las circunstancias que llevan a caer en un pozo profundo, sobre todo cuando logras aceptar que este proceso se debe vivir sola, nadie puede ponerse en tu lugar y nadie puede contenerte.
A pesar de mis rabietas, porque los amigos se olvidan de tí, la familia te abandona, y estas sola, creo que es tiempo de caminar y salir a la luz, a ver el sol y recargar el cuerpo abatido por tanto golpe.
Estoy usando mis manos nuevamente, para crear y eso me estimula y me da energía para continuar con este proceso y ponerme de pie nuevamente.
Elegí como imagen de este post el cuadro de Frida Kahlo "Autorretrato de collar de espinas y colibrí", porque ella representa parte de mi sentir, a pesar del dolor y las espinas, sigue existiendo color y vida, después de otras etapas en las que me reflejaba con "Autorretrato con monos", "Las dos fridas" o "La columna rota", vuelvo a mirar este cuadro y a admirar la obra de Frida, quien siempre ha sido mi estímulo y mi inspiración.


domingo, 7 de agosto de 2011

Espero...


Es difícil que el mundo pare su vertiginoso giro para mirarte,
para escucharte,
para preguntarte ¿cómo estas...?,
¿dónde estás...?
Es difícil que tú notes mi ausencia,
es más, es imposible que notes mi pena, mi dolor.
Ya nadie, tiene tiempo,
todos corren tras los minutos.
Y yo miro mi ventana,
y espero...
Que llegues,
que llames,
que recuerdes que algún día formé parte de tu historia.


Melancolia