jueves, 13 de junio de 2013

Oscuridad (Otoño-Invierno)



Puede ser la lluvia, o tal vez el frío del invierno, aunque parece ser que éste no ha sido tan helado como años anteriores, no sé,  tal vez será el frío interno que congela y paraliza hasta los pensamientos, las ideas, los sueños.
No quiero que preguntes lo mismo, porque las respuestas están congeladas también, no se pueden verbalizar, hasta que llegue la primavera y los rayos de sol las vuelvan a tocar.
No quiero que pidas, exijas o requieras nada de mí, no puedo con mi cuerpo congelado, pesado, estéril. Cargo con el como quien lleva un muerto en la espalda, en ocasiones me sofoca su peso, me aplasta, trato de escaparme de su influjo pero está ahí siempre detrás, como una sombra eterna, inseparable que me recuerda la fragilidad, el dolor y lo efímero de  todo, me recuerda que no tengo nada, que no pertenezco a nadie.
No me pidas que tenga fé, esa palabra ya no esta en mi vocabulario, la perdí hace bastante tiempo, ya no creo en nada, ni en nadie, a ratos quisiera creer en algo, pero me he vuelto insensible, incrédula,  vivo presa de una pesadumbre eterna, de dolores que no terminan, ni siquiera cuando cierro los ojos.

Cronología, 2009

lunes, 10 de junio de 2013

Infección...

(Odiar es querer sin amar. Querer es luchar por aquello que se desea y odiar es no  poder alcanzar por lo que lucha. Amar es desear todo, luchar por todo, y aún así, seguir con el heroísmo de continuar amando...
...La odio a ella por no haber podido vencer a su conciencia y a sus falsas libertades. La odio porque me demostró demasiado rápido que me quería y me deseaba, pero después no supo responder a estas demostraciones. La odio porque no las supo demostrar, pero ese día se fue cargando con ellas para su cama...
...Sí, odio todo esto, todo eso,todo. Y lo odio porque lucho por conseguirlo, unas veces puedo vencer, otras no. Por eso lo odio, porque lucho por su compañía. Lo odio porque odiar es querer y aprender a amar. ¿Me entienden? Lo odio, porque no he aprendido a amar, y necesito de eso. Por eso, odio a todo el mundo, no dejo de odiar a nadie, a nada...

a nada
a nadie
¡sin excepción!)

Andrés Caicedo. Calicalabozo